domingo, 07 de marzo de 2010


"
Palabras escritas que se mueven, combaten, danzan y manan sangre, luego las miro andar con muletas, en harapos de la A a la Z, la que debió cantar se quedo en silencio, mientras en sus dedos se susurra, en su corazón se murmura, en su piel un lamento no cesa..." Alejandra Pizarnik


Desde esa contradicción inevitable entre el poetizar y el pensar ligado a la razón, entre "lo que debería ser" y "lo que es", la poesía ha librado numerosas batallas, luchas, donde ella misma se torna victima, victimario y campo de guerra, donde su mayor victoria, quizá, ha sido hasta ahora no obtener respuesta alguna y levantarse de nuevo con una herida mas y un vacío menos. Con una única advertencia: quien versifica no verifica. Poetizar no es un simple verbo sino un vértigo, ¿Llamar a esto juegos del lenguaje?, No, Las palabras danzan porque han decidido cambiar de naturaleza, y la tarea del hombre ahora es intentar conocer ese lugar de metamorfosis.

Flora Alejandra Pizarnik, poetiza surrealista Argentina, una mujer con muchas dentro, que al evocar la palabra la devolvía como propia, en una voz que iba dejando caer pedazos de persona. "estos muertos son míos..." decía Alejandra señalando las palabras que escribía.

Pizarnik curso estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires, pero no los terminó, posteriormente estudiaría pintura. Se retiro a Paris y estudió en la Sorbona. Trabajo en varias revistas literarias y tradujo autores como Antonin Artaud, Andre Bretón, Hölderlin, Marguerite Duras, entre otros, textos que para ella fueron ante todo lecturas esenciales, puntos de fuga y de encuentro en su obra.

Pero para hablar de la vida de alguien, más aun, la vida de una poeta poco importan los repetidos datos biográficos, me permito citar a un poeta Venezolano, tambien surrealista, Juan Sanchez Peláez cuando decia que 
"Para comenzar una historia veridica, es nececario atraer en sucesiva ordenacion de ideas las animas, el purgatorio y el infierno... Aunque en la mayoria de los casos uno no sabe nada... Hay vivos que deletrean, muertos que nos tutean, pero uno no sabe nada"

Para Alejandra hay dos momentos, nacimiento y muerte; Buenos Aires 29 de abril de 1936, 25 de Septiembre de 1972. Bastara decir que entre una y otra fecha todas las horas son suyas, ella misma decidió cuando dejar de contarlas. A sus treinta y seis años se suicida con una sobredosis de Seconal, droga barbitúrica, que seria la misma que utilizaría el escritor Colombiano Andrés Caicedo para quitarse la vida 5 años después.

"Cuando a la casa del Lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo" 


Si en la vida ciertamente existen silencios elocuentes por que no habria de existir una danza inmovil, que sea expresion, verbo, grafía. La poesía surrealista de Pizarnik tiene de suplica y de amenaza, advierte que las cosas después de ser nombradas en un poema adquieren bordes dentados. Pizarnik llamaba a las palabras las "las damas de rojo", comprende bien la metáfora de "Leer y escribir" evocada por Zaratustra
"Escribe con sangre y aprenderás que la sangre es espíritu". Julio Cortazar, a su vez, llamaba a las letras las perras negras; había que tratarlas con cuidado por que a veces mordían, trasgredían.
Pero ¿quién muerde a quién? En esta lectura de versos que es a las vez un ir leyéndonos ellos a nosotros. Palabras como ojos abiertos que no son ojos porque tu los miras sino porque son ellos los que te miran a ti. Así entonces, se lee a Pizarnik con la certidumbre aterradora de que un otro (ella) ha logrado verbalizar efectiva y punzantemente nuestros afectos y afecciones, ha logrado atravesar las palabras como quien pasa un túnel y puede ver todo desde dentro. "me digo mis silencios. Toda la noche espero que mi lenguaje logre configurarme".

En ella el lenguaje es un pretexto para el silencio, sabe, como Pessoa, que ser poeta no puede ser una ambición sino "una manera de estar solo", para escribir desde allí, desde ese aislamiento comunicable, donde la Nada tomada como punto de partida se convierte en un lugar. El poema se apoya en las liberaciones de las cosas, no en las cosas mismas. 
"Todo hace el amor con el silencio -dice- Pero las palabras no hacen el amor, hace la ausencia. Si digo agua ¿beberé?, si digo pan ¿comeré?".Más que la religión la poesía es una cuestión de fe; creer en lo que dicen las palabras, lo que se lee piel adentro, signos y grafías. Aquí el lenguaje no busca la recreación o la representación tanto como la resurrección a traves de la palabra, su Ser en tanto Cuerpo Poético.

Una palabra es un invento, una revelacion , algo dicho o escrito, tambien es algo que se lee; como esto, una inscripcion sobre mis ojos. Depende tambien quién hable, qué diga. Hay palabras que a penas rozan el cuerpo, palabras que nos podemos poner y sacar como un vestido, hay unas de tan repetidas marchitas, vacias, otras profundas, idelebles como tatuajes. Entonces ¿para qué esto escrito aquí?, ¿para que decirlo?. Esto ya se pregunto en el pasado pero el eco sigue vivo, yo diria, sobreviviente. 
"¿Para qué poetas en tiempo de penuria…?" Preguntaba Hölderlin en su elegía "Pan y vino". En Pizarnik no encontramos una respuesta sino la multiplicación de la pregunta, para recordarnos que también estamos hechos de palabras y que siempre habrá algo sublime a que escribirle, algo a lo que no podemos renunciar ni siquiera en momentos de desesperación.
La vida reclama alguna intervención y los poetas escriben con el desorden y la urgencia de quien no quiere olvidar las cosas que nombran las palabras, para descubrir los puntos suspensivos que hay detrás de cada objeto, para sacarlas de los índices y de los códigos donde ya no dicen nada; imágenes que conocemos de memoria sin haberlas aprendido nunca.

¿Para qué Poesía?, Quizás para no olvidar que el Ser abatido y cansado sigue teniendo un sitio seguro, un ethos, su casa: El Lenguaje, aunque la penuria y la desesperanza se empeñen en volarle el techo y las ventanas, el Ser seguirá teniendo un lugar, mientras haya alguien que hable. 
"¿Quién me dará la respuesta jamás usada?, alguna palabra que me ampare del viento, alguna verdad pequeña en que sentarme y desde la cual vivirme, alguna frase solamente mía, que yo abrace cada noche, en al que me reconozca, en la que me exista"

Poesía pensante; necesidad de sentir la vida no solo con la razón, sino con la respiración y con el cuerpo, deslizándose por esos laberintos metafísicos de la imaginación y la memoria. Tal como Alejandra lo dice en su poema. 
"Ojala pudiera vivir solamente de éxtasis, haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificadas en las ceremonias del vivir"

Maria Paz Gomez Gaviria 

 la noche tiene la forma de un grito de lobo...
la notte ha la forma di un grido di lupo...

la vida es un lapso de aprendizaje musical del silencio
la vita è un lasso di apprendistato musicale del silenzio

la soledad es no poder decirla
la solitudine è non potere dirla

Señor la jaula se ha vuelto pajaro y se ha volado, que ha
ré del miedo 
Dio la gabbia è diventata uccello e si è volata, che farò della paura

La rebelion consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos
la ribellione consiste in guardare una rosa fino a polverizzarsi gli occhi

Hubiese querido mas que esto y a la vez nada
avrebbe voluto ma che questo e contemporaneamente niente

 

Tags: A.Pizarnik, Coreografias, de la Palabra

Publicado por carmenlobo @ 22:36  | Poesia Sensual
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios